Un terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, dejando al menos 32 personas fallecidas y 134 heridas, según informes preliminares de las autoridades filipinas. El sismo tuvo su epicentro frente a la costa de la provincia de Sarangani, cerca de la ciudad de General Santos, y se produjo a una profundidad aproximada de 10 kilómetros, generando una fuerte sacudida que se sintió en amplias zonas del país y en regiones de Indonesia.
Tras el movimiento telúrico, las autoridades de Filipinas, Indonesia y otros países de la región emitieron alertas de tsunami y ordenaron evacuaciones preventivas en comunidades costeras. Aunque posteriormente las advertencias fueron levantadas, se registraron olas de pequeña magnitud en varios puntos de Mindanao. El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., instó a la población a trasladarse a zonas seguras y priorizar la protección de la vida humana.
Los equipos de emergencia desplegaron operaciones de búsqueda y rescate en las áreas más afectadas. La mayoría de las víctimas fueron reportadas por la caída de escombros, colapso de estructuras y deslizamientos de tierra provocados por el fuerte terremoto. Además, se reportaron daños en edificios públicos, viviendas, interrupciones del suministro eléctrico y decenas de réplicas que mantienen en alerta a las autoridades.
Filipinas se encuentra dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo. Debido a esta ubicación geográfica, el país experimenta cientos de terremotos cada año, aunque eventos de la magnitud registrada en Mindanao son menos frecuentes y suelen generar importantes afectaciones humanas y materiales.
