Una cepa de Influenza A está circulando con particular agresividad en El Salvador, con síntomas que superan en intensidad a los de un resfriado común e incluso, según relatan pacientes, a los del propio covid-19. Así lo advirtió el neumólogo y endoscopista respiratorio Manuel López Ramos en una entrevista ofrecida este jueves.
Un virus que derriba a los más jóvenes
Lejos de afectar principalmente a niños o adultos mayores, esta cepa tiene un blanco preciso: adultos en plena edad productiva, entre los 25 y los 40 años. El cuadro clínico incluye malestar generalizado, dolor de garganta, dolores musculares severos y fiebres que pueden alcanzar los 39,5 grados Celsius, con una intensidad que obliga al paciente a guardar cama por varios días.
“Muchos pacientes afirman que ha sido peor tener una influenza que tener covid”, señaló López Ramos para dimensionar la gravedad de lo que están viendo los médicos en sus consultorios.
Las cifras no dan tregua
Los datos del boletín epidemiológico del Ministerio de Salud confirman la tendencia. Tras una leve baja a mediados de abril, los casos de Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs) retomaron una escalada sostenida: la semana epidemiológica 16 registró 29,826 casos; la 17 subió a 31.180; la 18 llegó a 31.967; y la semana 20, correspondiente al período del 17 al 23 de mayo, cerró con 32,282 atenciones médicas. La vigilancia epidemiológica identifica a la cepa H3N2 de la Influenza A como una de las principales responsables de estas cifras.
A diferencia del comportamiento estacional que se observaba antes de la pandemia, el especialista advierte que las infecciones respiratorias ya no tienen una temporada definida, sino que mantienen niveles elevados de forma constante desde inicio de año.
Cuándo una queja se convierte en emergencia
Aunque un cuadro viral suele resolverse en unos cinco días, la influenza puede complicarse de dos formas: desarrollando una neumonía viral directamente, o debilitando las defensas del paciente y abriendo paso a una sobreinfección bacteriana.
La señal de alerta es clara: si pasado el quinto día la fiebre no cede, se vuelve continua y se suma tos con flema y dificultad para respirar, el cuadro ya evolucionó a una neumonía que requiere atención médica urgente.
El riesgo de no vacunarse
Pese a la gravedad del escenario, López Ramos lamenta la resistencia que encuentra entre pacientes jóvenes, quienes tienden a subestimar su riesgo. “Las personas jóvenes dicen: ‘¿yo para qué me voy a poner una vacuna si soy joven?’, pero las principales complicaciones de este virus las vemos en gente joven”, señaló el médico.
Las consecuencias pueden ser fatales. Según estadísticas del Ministerio de Salud, la letalidad hospitalaria por neumonía en El Salvador oscila entre el 3.5 % y el 4 %, lo que significa que de cada 100 pacientes hospitalizados, aproximadamente cuatro no sobreviven.
“Es una muerte prevenible, una muerte que se ha dado por descubierto”, concluyó el especialista, registrando que la vacuna contra la influenza está disponible y representa la principal herramienta de protección frente a complicaciones graves.
